8. Flor Miryam Peñuela Capacho. El plumaje del cóndor
Como parte de las acciones del Circuito literario ¨El Plumaje del cóndor¨, que adelanta la Red Departamental de Escritores de Cundinamarca y en apoyo a la difusión de las voces literarias de este territorio colombiano, la revista La Raíz Invertida publica una autora o autor cundinamarqués, cada semana. Este circuito literario que recorre el departamento de Cundinamarca (Tierra del cóndor) desde abril hasta octubre de 2026, culminará en el mes de noviembre en el municipio de Cota con la instalación del Segundo Encuentro Departamental de Escritores. Continuamos esta muestra con una selección de poemas de Flor Miryam Peñuela Capacho.
FLOR MIRYAM PEÑUELA CAPACHO Es investigadora en Arte, Ciencia y Tecnología; una fractalista, Maestra en Educación, titulada en Química, Biología y en Planeación Ambiental. Artista Visual y escritora; Promotora Cultural de Arte y Literatura. Pertenece al Colectivo de Literatura expandida Neogotá y dirige el Taller Cultivar desde la semilla que pertenece al mismo colectivo. Su área de investigación se enfoca en analizar los impactos en los territorios naturales que han sido intervenidos en su entorno próximo. Practica la resistencia desde la huerta y se declara Hierbatera. Es dibujante científica. Se dedica a la contemplación profunda del paisaje, colecciona imágenes poéticas y visuales que plasma en diferentes medios. Fue directora editorial y coautora del E-Book y Fanzine Relatos endémicos; autora de la cartilla ambiental Salitrín recuperador. Parte de su producción poética está compilada en su primer libro objeto poemario Colisión cuántica; sus crónicas, relatos, ensayos y narrativas gráficas se han publicado en Antologías y revistas Institucionales e independientes. Sus producciones visuales plásticas y audiovisuales han sido expuestas en Colombia, Argentina, España y México; Ha escrito ampliamente sobre Naturaleza, Ciencia, Arte y Pedagogía. Inició sus estudios en Mosquera. Durante 35 años estuvo vinculada como docente y pedagoga en el municipio de Soacha, luego migró a la Escuela de Literatura de Funza de la cual hace parte como asistente. También asiste al taller Gramática de los cielos que pertenece a la red RELATA por la ciudad de Facatativá. Desde sus inicios en la educación superior el territorio de Cundinamarca ha hecho parte de sus procesos pedagógicos y de investigación.
Una coral de hojas y de trinos que me baña
“Su latido danza por mi cuerpo
Se mueve dentro mío un camino”.
Mónica Lucía Suarez Beltrán
Salgo al balcón a recibir el día
el horizonte pende como una cortina rota
hecha de cardenillo
y el viento que se desteje entre los muros
es un torrente de memorias.
Luz y viento se pegan a mi piel
su genética, textos releídos
historias que se comparten
en la espiral del tiempo
¾Una quinta dimensión no percibida.
Medito con la lluvia
para rememorar las otras vidas.
Recuerdo que habito una fimbria de universo
y me percibo sola, leve y ajena
en la mutación constante del espacio- tiempo
en donde todo nos liga y nos expande.
En esencia siento que soy igual a las hojas y las aves
y al coro de esporas que me baña.
Emplazamiento I
En el diván la arquitectura te descubre
habitáculos sitiados se revelan
una ilusión de anidar otro momento
muros vegetales se atraviesan
adosados al bosque de arrayanes
sueñas la calma en la tormenta
te quemas en el sudor y lo sofocas
los ocobos rosados te reciben
el ocio habita el bosque y lo respiras
la pared cae y te sostiene
el jardín de sol se quiebra
el cuerpo libera sus quimeras
sobre rizomas la primavera se renueva
los opérculos florecen
el ánimo alterado construye otro horizonte
territorio de ovas y de coros
nace del diván la arquitectura.
En la curvatura de la luz
el espíritu se torna oscuro
asfixia la paleta
el velo irradia sombras
deseos reprimidos
surgencias de paisajes constelados
en la profundidad curvada por el miedo.
El acto de pintar tiñe los días
revela sus fantasmas
revive los naufragios
las nostalgias mudas.
La culpa
“Se ha ido mi grito
y ahora lo veo
colgado del viento…”
Emilia Ayarza
Un chasquido ahoga el costado
la empuñadura comprime el vuelo
[hay dolor…
Un lastre fractura la médula
se atasca en las vísceras
[grito inmóvil…
La furia contenida en el umbral
es rumiación constante
[bloqueo...
¿Para qué una emoción que paraliza?
[incertidumbre…
Persistencia
El alquimista tuerce el rumbo
nace oro y se desgasta
la amalgama evapora
c
a
e
palidece
Se deja do
ble
gar
desciende condensada,
se somete en el vacío
codifica, deforma
quebranta.
El sol plantea la cuenta regresiva
[tensa…
Se hace inestable, compromete el destino
en otra aleación
se dilata en corolas: seduce, subvierte,
juega al azar y
p
i de r
er e l u
m o
b
los caminos se bi
fur
can
[mueren.
Rebrotan sombras incendiadas
otros climas florecen
[amores líquidos
deshacen
h
i
e
l
o
[el metal templa.
Con la tormenta navega el olvido
se renueva él áureo
[go
tea
zur
Cada cicatriz recuerda un vuelo
las fisuras se contraen
[frágiles roturas…
Hay kintsugi.
Arte de pesca
La vela da un respingo
y recobra su pequeña altitud,
sus amarillos alientan…
Sylvia Plath
Partituras del amanecer
otro pasado anuncian
nueva eclosión acuna el día en el espejo
cercado de relojes
de mareas que fracturan
mientras la red sumerge el avatar.
Retoña la entelequia
otra sentencia invade
pinta la imagen de luz en el trasmallo
eleva, suaviza la mirada
[resguarda surcos, tiñe, difumina…
Bosquejo el fondo reflejado
otra sombra arquea
la maraña bajo el lodo
sepulta antiguas conchas
para que surjan alevinos.
Curo el lienzo
otra quimera se transpone
acomodo el antifaz
sobre nudos vacíos
y templo la atarraya.
Mi espejo de agua hace turbulencia
otro destino ebulle
balsea mi memoria
remo
cargo dormancias
[hilos rojos, anzuelos y silencios…
Poco a poco me sustento menos.
Navego una deriva
otro intento
la estocástica hace agua
sobre cartografías sin puerto
para la incertidumbre enfilo mis arpones
soy la pesca.
Habitar Uno
Yo he venido a sentarme en este
parque donde los paseantes
{extienden sus cuerpos
sobre la hierba tierna…
Piedad Bonnet
En su memoria instaló el diario de campo,
perfiles y curvas de nivel
se vistió de paisaje,
respiró las flores cuando
envasó la fauna acuática.
Bebió los árboles
en Kombuchas silvestres.
Tendió su cuerpo
y con la última página de su bitácora
cerró los ojos
suspiró
energía líquida
fuerza para comprimir el bosque
para guardar los ocasos
en las hojas de su libro.
Refugio etéreo
Se aferró al plumaje
[fue su otra piel
lo acarició, leyó sus pulsaciones
habitó su miedo y sufrió el dolor del preso.
Ella elevó los brazos
[fue libre.
Limen del poema
El instante se enreda con el aire, rasga el paisaje,
vulnera el pensamiento. En su viaje cósmico
reposa en la memoria: voz interior
de resonancias antiguas y simientes que germinan en el caos.
Duerme atrapado por las emociones
[enmudece…
A pesar de la parálisis por dentro hay una fuerza ineludible:
obliga, golpea como una piedra que revienta
la piel para que brote el espíritu creador
y sea serpiente aguijoneando el tiempo
[la contemplación…
El filo de la escritura interpela al mundo
se destraba hasta la empuñadura, celebra, hace crisis
recrea y trenza el instante anudado al pensamiento
se encadena a la corriente y profana los sentidos
[las sombras―
Deviene en algoritmo, imagen, topografía
en pulsación y mecanismo,.
Hay que atraparlos:
avivar la hoguera desde el fondo del silencio
modelar el espíritu
escuchar la percepción
el instante y sus espectros…
Los pensamientos
[los sueños―
Se trama para el poema, nace su voz.