Revista Latinoamericana de Poesía

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Alfonso Fajardo



Publicamos una selección del destacado poeta Alfonso Fajardo (El Salvador, 1975). Entre otros premios, fue merecedor el LXV Premio Hispanoamericano de Poesía, Juegos Florales de la ciudad de Quetzaltenango, Guatemala.

 

 

 

 

FUENTE LUMINOSA

Hay un surtidor de epifanías que solo yo conozco
                  y en esa quintaesencia
mis ojos deben la dulzura ardiente de sus minerales

Yo soy el árbol: ya lo dijo el poeta
cuando hacia trabajos que al mismo diablo daría lástima
Yo soy el árbol repito y en pecho descansan
dibujos a cuchilladas de corazones que no valen la pena
atravesados por azules vientres donde ya no corre sangre

Y aquí frente a la nocturna fuente luminosa
me digo: sos el más grande de todos los magos
el más indestructible de todos los mortales y
—como el cordero rabioso que reclama su porción de carne—
el más feliz de todos los idiotas

Hay una puerta al infierno y sólo yo tengo su llave

Permítanme rugir la brumosa lengua del desarreglo
               comer los sesos de la palabra
y embarrarme los ojos con la luz animal de la locura

Yo soy el sacerdote
a mis pies arrodillase
un zoológico de máscaras grotescas
un museo de lagartos osos hormigueros y payasos de cenizas
Soy el sacerdote
vivo del orgasmo y la sangre y el cuerpo que crucifico
no es más que una flor venenosa
donde cabe la insanidad de mi sed
el demonio azul enclaustrado en mi pecho
y toda el agua gris de vida que su boca y sus poros recibieron
como la enfermera que lava las heridas en medio de la guerra de las calles

Hay una noche y en ella siembro mis aquelarres

Yo soy la fuerza la contradicción la energía
en mí convergen las hijas pervertidas de la esquizofrenia
las hijas de la paranoia las hijas del teatrero
de las imágenes y semejanzas tatuadas de lepra

Yo soy la energía y mi palabra nace del exceso
y del exceso brotan como pirañas los sueños
los engendros del dolor los ojos de la anarquía
los ríos los incendios los fusibles fosforescentes del poema

 

 

 

 

ODA A LA ETERNIDAD

La tristeza del sol es milenaria
Desde su ventana de imágenes incandescentes
mira al hombre dormir
Su capa de oro es una lágrima
derramada día a día

La tristeza del hombre es eterna
Desde su puerta oxidada por el tiempo
mira salir al sol
esconderse y resucitar
Todo lo dice su mirada
pero no sabe qué es todo
Al infinito se parecen sus conquistas
aún cuando su mirada permanece en el espejo

Los niños salen a jugar bajo el sol
y son felices en su infinita obscenidad

El hombre se refugia en la noche
y derrama sudor de cometas

¡Pobre del sol que no se le permite dormir!
¡Pobre del hombre que está obligado a despertar!

¡¡Dichosos los que mueren jóvenes
pues tienen
todo el futuro por delante!!

 

 

 

 


LA HERENCIA

Pesa la sombra de lo que fui
y ligero el horizonte de lo que seré.

Palabra sobre palabra
se construye un castillo de imágenes centelleantes.

Palabra sobre palabra
se edifica un muro de lamentaciones y estertores.

No soy el que danza y bebe en las fiestas de la palabra,
soy el que escribe
y se borra a sí mismo entre calles solitarias y bares de expatriados.

Soy el Prometeo que ve el circo de los dioses desde fuera.
Soy el ardor y el delirio sin más adjetivos que el fuego

¿Qué has hecho de la palabra sino una trinchera de metáforas contra el mundo
                      una barricada de huesos contra la muerte
                      una serpiente que muerde su cola y se extingue
                      una fuente luminosa contra el cáncer de la soledad?


¡Ah el tiempo que he pasado encerrado en la palabra!
¡Como animal, como dios, como fantasma en su paraíso recobrado!
¡Ah la palabra liberada en la saliva del tiempo!

¡Como asesino, como sacerdote, como polvo que ha encontrado el perdón!
No fui el que se bañó en un río de palabras.
Fui el río.
Fui el fuego.
Fui el delirio.

 

 

 

 

EL ENCONTRADO

Búscame en la sangre del desahuciado en el estómago del hambriento
en la rabia del obrero en sus manos callosas en las migajas de la mesa
              búscame
que me encontrarás en las ciénagas donde la vida salta como el pez fuera del agua

              Búscame
en el rodillo de la soledad en el río de Heráclito de los enamorados
en la lágrima de la madre en el hígado del alcohólico en el vino de los solitarios
búscame
allí donde reside el odio porque de su negra sustancia nacen las joyas del asombro

              Y me encontrarás
me encontrarás porque soy el perro que vuelve por otro golpe la brasa que perpetúa el
(incendio
que como cáncer se propaga me encontrarás
me encontrarás en todo lo que vive
                           en todo lo que muere
                           en todo lo que resucita

                           En todo fuego
                                                 me encontrarás

 

 

 

 


CARAVANA DE SOMBRAS


Si el hombre es polvo
esos que andan por el llano
son hombres
Octavio Paz

Esos que marchan no son hombres, mujeres, niños o niñas.
Esos que marchan son sombras de hombres, mujeres, niños y niñas.
Sombras de lo olvidado.
Atrás han dejado sus cuerpos, sus famélicas vidas, sus hambres,
sus tierras.
Pero también han dejado atrás el oprobio, la bayoneta,
la inanición del silencio, el guante del sátrapa, la gran e inmensa nada.
Dejan atrás una cárcel de veinte mil kilómetros cuadrados.
Dejan atrás sus miedos
para lanzarse
al abismo de la duda

Esos que marchan ya no son hombres, mujeres, niños y niñas.
Esos que marchan son muertos,
pues perdieron sus vidas
en las honduras del hambre, del escarnio y del odio.

Fácil es para ellos cruzar fronteras
porque sabido es que las aduanas, los ríos, los muros y los alambres,
no son obstáculos para las sombras
y para los muertos.
Ellos nada tienen qué arriesgar,
porque todo lo han perdido.

Esos que marchan por las fronteras son sombras de hombres,
sombras del hambre y de la podredumbre
y por eso son inmortales,
porque sabido es que las sombras, que los muertos,
no necesitan más alimento
que unas breves migajas de esperanza
cada mañana.

 

 

 

 

 

LA PALABRA IMPOSIBLE

Un cojo pasa dando el brazo a un niño.
¿Voy, después, a leer a André Breton?
César Vallejo

              Imposible
Imposible ver arder las palabras como fuegos fatuos como pompas de jabón
             en el desierto de la vida
Imposible hablar del mar de las montañas del amor todas esas cosas ligeras
             cuando es el silencio el que pesa como un Dios o un ataúd

             Se caen
se me caen las metáforas las sinécdoques las hipérboles
todas esas basuras inservibles que convierten a la peor de las bestias en superman
             Se caen porque en la muerte nadie las necesita

            Imposible
imposible construir un edificio de palabras cuando caen bombas en los

(hospitales
imposible diseccionar un poema cuando niños desmembrados caen como lluvia del
(infierno
imposible enfrentar la página en blanco cuando los ojos son dos soles de sangre
imposible la todopoderosa la fútil de la poesía cuando el hambre es más real
            que los fuegos artificiales de la autocomplacencia

            Imposible
imposible hablar del misterio y del asombro cuando llevamos el horror en nuestras venas


La palabra es un niño ahogado en las costas de un verso de Paul Celan
y El Guernica cobra vida en las que fueron calles y casas

             Imposible todo
y a pesar de las ruinas con que están construidas las entrañas del hombre
y a pesar del hambre infinita que tiene el odio
             también es imposible
                        evitar
que en Gaza la muerte se levante cada mañana
             para ver el mar

 

 

 

 

Alfonso Fajardo (20 de Marzo de 1975), miembro fundador del Taller Literario TALEGA en 1993, una de las agrupaciones literarias más importantes de la década de los noventa y principios del nuevo siglo. Tiene varios premios nacionales en la rama de poesía; además, tiene el título de “Gran Maestre”, rama Poesía, 2000, otorgado por la extinta CONCULTURA, hoy Ministerio de Cultura, por haber obtenido tres primeros lugares nacionales en poesía. Además, tiene los premios internacionales: LXV Premio Hispanoamericano de Poesía, Juegos Florales de la ciudad de Quetzaltenango, Guatemala, 2002; y Mención de Honor en el Premio Centroamericano de Literatura “Rogelio Sinán”, rama poesía, 2005. Tiene publicados los libros “Novísima Antología” Mazatli, (1999); “La Danza de los Días”, Editorial Lis (2001); “Los Fusibles Fosforescentes” editorial Cultura,  Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala (2002), y Dirección de Publicaciones e Impresos (2013); “Negro” Laberinto Editorial (2014);  “A cada quien su infierno”, Índole Editores (2016); “Caravana de sombras” (Puerto Rico, 2023); “Fui el delirio” (Índole editores, 2023); y “Psicografías” (Costa Rica, Cölmenart, 2024). Fue seleccionador del libro “Lunáticos, poetas noventeros de la posguerra” que recoge a la generación de poetas jóvenes de los años noventa (Índole Editores, 2012). Por otra parte, aparece en varias antologías, tanto nacionales como internacionales. Ha participado en varios festivales internacionales de poesía como el Festival Internacional de Poesía de Medellín, el Festival Internacional de Poesía de Granada; Festival Internacional de Poesía de los Confines, Honduras; Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico, entre otros. Su poesía ha sido traducida al inglés, portugués y francés. Es miembro del Consejo Editorial de la Revista Cultural “El Escarabajo”. En 2026 lanzó la editorial Tierra Baldía. Además, es abogado y columnista.



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