Revista Latinoamericana de Poesía

Revista Latinoamericana de Poesía

post

Zorian Ramírez Espinoza



Presentamos una selección de Suicidas los instantes, poemas inéditos del poeta venezolano Zorian Ramírez Espinoza (Caracas, 1996).

 

Simplemente estaba buscando aquel rostro, el rostro que jamás vería, aun cuando viviera eternamente.
Jamaica Kincaid, Autobiografía de mi madre.


“naufragar en el tramo entre la jeringa y el lavabo”
Ariel Miller, Estancias psiquiátricas.

 

 

 

 

Suicidas los espejos
el rayo de luz que los golpea
en el ángulo de una piedra que cae
                                Las horas se clavan una estaca en el pecho
suicidas los exvotos
que nos recuerdan la muerte
en un jardín cubierto de novios, tulipanes y bellas de noche
Una madre al parir está
al filo del suicidio del padre
ahogado tras botellas
Túnel de pingüinos donde viaja
la sobredosis
                              en brazos rotos
El suicidio soy yo a cada instante
borrador de alguien que piensa despedirse
mas no sabe cómo
porque tiene miedo a la jeringa
la arcilla en espera se hace desierto
antaño cubierto de novios, tulipanes y bellas de noche ya marchitas
¿Quién debió darles agua?
El terremoto quebró copas platos
de la casa que fue a la lluvia
un anhelo de sequía

 

 

 

 


Era el año de mi muerte
en esta postal donde me deshallo
ante un idioma susceptible
a tanto vacío de mí
que se expande hasta no haber espacio
ni para un dado que ruede infinito por las escaleras
y que cada uno de sus lados al enfrentar la tierra me nombre
Soy una parte que contempla
la que mella en toda lógica
Mente que te has ido
otra persona da vuelta
al precipicio liminar

 

 

 

 

 

La enfermedad era
una palabra mal utilizada
inserta en una oración
que mi abuela muerta me enseñó
la cual repetí en voz baja
durante todas las noches de mis doce años
lo hice hasta enfermar secretamente

La carátula de los días me mantiene vivo desde entonces

vivo
como los que parten para siempre

 

 

 

 

  

Imaginé rostros días previos a mi muerte
cómo se alteran las cosas luego de...
El dolor de la madre y la desolación del padre
Finalmente podrían encontrarse a ellos mismos
en el surco de mi ausencia
o quizás acompañarme
a borrar la familia

Una no-descendencia más que la tierra digiriendo

Contrabajo quise mucho esta vida

el caudal desborda una tarde naranja con manzana

Ahora que no estoy en ninguna parte
y veo lo que no vi
quizás me hubiese gustado vivir más allá del fondo

 

 

 

 


Tengo miedo de mis palabras
luego de invocar tantas veces
“muerte y lejanía”
hacerme su traductor dócil
albergar en mis entrañas
una serpiente
que pujaba por salir a la luz
Saqué mi lengua
quise extirparla
—-dejé ciega a la serpiente—-
Boa-boca salió
siete días después
lo hicieron sus crías
que anudaron sus cabezas y colas

Me ataron al universo

 

 

 

 

 

Escondo mi vida en el cofrecito que guarda los dientes de leche
la escondo todos los días que me hago la paja o tengo sexo
la cubro con una partitura de una pieza intocable
cuyo nombre no recuerdo
Tan solo el dibujo de un minotauro
que penetra un laberinto
con su balsa reposada en aguas verdes

 

 

 


***

Zorian Ramírez Espinoza (Caracas, 1996). Licenciado en artes mención música por la Universidad Arturo Michelena y contrabajista de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. En 2022, publicó Las escuelas de contrabajo en Venezuela, reconstrucción evolutiva 1970-2003 (CIDES) y la plaquette Memoria derramada (Petalurgia). Diplomado en reflexión y creación poética de la Fundación La Poeteca de Caracas. Ha participado en diversas antologías nacionales e internacionales. Es co-compilador del dossier de poesía joven venezolana Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad y editor asociado de la revista Círculo de poesía. Coordina la colección de poesía El alba ya no pudo negarme de la Fundación Editorial Tuqueque.

 



Nuestras Redes